La recta final de la undécima edición de ‘MasterChef’ ha comenzado. Tras la salida de Claudia y Marta la semana anterior, el concurso gastronómico emitió la noche del 5 de junio la 21ª gala de la temporada. En ella se despidió de las cocinas Jorge Juan por no ser capaz de replicar un plato del ganador más querido de todas las temporadas del ‘talent’, Carlos Maldonado.

Pero además, la noche cumplió con lo que ya es una tradición de la presente edición: servir polémica. El programa arrancó con los clásicos robos; ese reto en el que cada concursante tiene que elegir a un compañero para quitarle productos de su cesta.

Dado que cocinarían con los ingredientes restantes, la intríngulis se encontraba en querer perjudicar o no a ese aspirante en cuestión. En cada edición de ‘Masterchef’ no falta la prueba, pero en ninguna se había visto tal nivel de mala leche como en la nueva promoción de aspirantes a chefs.

Eneko deja sin ingredientes a Jotha

Y el principal perjudicado fue Jotha, a quien sus compañeros le devolvieron una por una sus estrategias a lo largo del concurso. El DJ robó primero, así que poca estrategia pudo hacer esta vez para salir beneficiado. Eneko, el último en choricear, le sustrajo al leonés los tres últimos ingredientes que le quedaban. «Jotha, tío, lo siento. O no. Tú has inventado esto de aprovechar las ventajas», se explicaba el ex futbolista, quien además triunfó siendo el mejor del reto.

Sin productos para poder preparar su plato, los jueces le regalaron un delantal negro y una plaza en la prueba de eliminación al concursante con menos filtros de ‘Masterchef 11‘. El agraviado aceptaba su derrota con filosofía. «Es una eliminación más, ya no sé si llevo 13 o 14. La eliminación y yo ya somos uña y carne», aseguró Jotha con deportividad.

No así los espectadores, que tacharon la medida del jurado de ‘injusta’ bajo la premisa de que en ediciones anteriores nunca se había resuelto de esa manera. Hasta ahora, si un aspirante se quedaba sin ingredientes en la prueba de los robos, ‘MasterChef’ le daba la oportunidad de participar en el cocinado entregándole una cesta con productos básicos.

Pero ahí no quedó la cosa. Para variar, faltaba la ración de favoritismo hacia Luca. Al ‘tiktoker’ no solo le dieron por buenos unos tallarines donde le evolución que tanto piden los jueces brilló por ausencia, salvándolo de ir a eliminación con criterio poco convincente. Eso no es nada nuevo. El escándalo se montó porque el polémico concursante había utilizado en la salsa apio nabo, un ingrediente que sus compañeros habían quitado de la cesta en el robo de productos previo al cocinado. Los espectadores, tan perspicaces como siempre, difundieron la prueba del ‘delito’ rápidamente a través de Twitter y reiteraron en masa su indignación con el programa.