Rafa Nadal
Nadal celebra una victoria contra Draper en el Open de Australia de 2023.HANNAH MCKAY (REUTERS)

El director del Open de Australia, Craig Tiley, aseguró este miércoles en el canal Nine Network de la televisión australiana que Rafael Nadal participará en la próxima edición del torneo, del 14 al 28 de enero. El dirigente dice haber mantenido una conversación con el tenista español y que este le confirmó su presencia en Melbourne, pese a que el mallorquín todavía se encuentra en pleno proceso de recuperación de la lesión que se produjo precisamente en enero en el primer major de la temporada y a que en sus últimas apariciones (Movistar+ y AS) no garantizó su vuelta. Nadal, de 37 años, sufrió una rotura en el psoas ilíaco en la segunda ronda y desde entonces no ha vuelto a competir. De hecho, en junio fue intervenido quirúrgicamente en Barcelona de la zona y también de la cadera.

“Voy a dar una exclusiva: Rafa volverá a Melbourne. Ha estado fuera del circuito durante mucho y he estado hablando con él en los últimos días porque estamos en contacto con todos los equipos. Le llamé y me ha confirmado que volverá el año que viene, lo que nos emociona a todos. Es fantástico, una magnífica noticia”, expresó Tiley, de 61 años; “le encanta Australia, le encanta jugar aquí. Queda tiempo entre ahora y enero, así que debe mantenerse sano, pero las señales han sido realmente buenas. Eso sí, no vendrá a menos que no creo que puede ganar; no va a venir solo para jugar”.

Recientemente, Nadal se había dejado ver en un vídeo peloteando en su academia de Manacor y poco antes, a mediados de septiembre, confirmó en una entrevista concedida a Movistar+ que ya había empezado a coge la raqueta a un ritmo suave y que noviembre sería un mes determinante, puesto que las pruebas que efectúe en ese momento le dirán si es capaz de competir al ritmo que verdaderamente desea. El campeón de 22 grandes –dos por debajo del serbio Novak Djokovic– comentó en dicha entrevista que vive “con dolor, pero controlado”, y rechazó trazar rutas específicas ante un posible regreso. No obstante, su idea es despedirse de algunos escenarios que han sido significativos en su carrera.

Nadal se lesionó el 18 de enero, mientras jugaba contra el estadounidense Mackenzie McDonald, y aunque su médico personal (el cántabro Ángel Ruiz Cotorro) pronosticó un tiempo de baja “de seis a ocho semanas” por una “rotura de grado 2 del psoas ilíaco de su pierna izquierda”, el contratiempo le obligó finalmente a frenar en seco. En mayo, el tenista ofreció una rueda de prensa en la que anunció un parón definitivo y dio prácticamente por acabada la temporada, además de anticipar que 2024 será, probablemente, su último año en activo. Posteriormente, en junio, el deportista fue operado en una clínica de Barcelona tanto de este último percance como de un viejo problema en la cadera. El tiempo de baja estimado entonces fue de cinco meses.

La decisión, en el aire

Según puede confirmar este periódico, la evolución de Nadal ha sido positiva. Tras una fase de descanso se encomendó a su preparador físico, Joan Forcades, e inició el proceso de rehabilitación con trabajo de gimnasio, bicicleta y piscina. A partir de ahí, y siempre respetando tanto los plazos médicos como lo que su propio cuerpo le decía, el balear ha ido incrementando el volumen y la intensidad de los entrenamientos, aunque todavía tiene un generoso margen para aumentar la carga. En cualquier caso, las próximas fechas (noviembre-diciembre) le ayudarán a obtener una respuesta definitiva que hoy día no tiene, por más que su voluntad sea la de acudir a Australia.

Hoy día, el español ocupa el puesto 240 del listado mundial de la ATP. Y hoy por hoy, Nadal no ha decidido nada. Una cosa es el deseo, y otra muy distinta la realidad. Pese a que la recuperación vaya por el buen camino, él y su equipo son sumamente escrupulosos con la dinámica día a día y respetuosos con un proceso que se cerrará a finales de año en forma de veredicto: viajar o no a las antípodas. Sin ir más lejos, en la entrevista concedida a Movistar+ prevalecieron los interrogantes sobre las certezas. “¿Y si realmente no me recupero de la cadera? ¿Voy a salir a competir sabiendo que no tengo ninguna opción a nada?”, se preguntaba Nadal. “Yo voy trabajando, y después mi cuerpo y mi cabeza me dirán qué puedo o no puedo hacer”, agregaba el de Manacor.

Por tanto, la aseveración de Tiley debe ir en su debido contexto. Nadal quiere jugar en Melbourne, pero su futuro a corto, medio y largo plazo es toda una incógnita. Ni él mismo sabe qué sucederá. Entretanto, las optimistas palabras del dirigente australiano coinciden con la fase promocional del torneo, que, como todos, trata de obtener la mayor repercusión mediática posible. Hace cuatro años Tiley, ya vaticinó a principios de octubre el regreso de Serena Williams después de que la estadounidense fuera madre por primera vez –”will be back, [volverá]”, aseguró– y en 2021, por las mismas fechas, también garantizó la presencia de la norteamericana y la de Roger Federer cuando el suizo llevaba casi un año alejado de las pistas por una lesión en la rodilla. Sin embargo, ninguno de ellos jugó.

DJOKOVIC: “¿FRUSTRADO? RAFA TIENE SU OPINIÓN Y YO, POR SUPUESTO, NO ESTOY DE ACUERDO”

A. C.

Antes de que trascendiera la noticia del posible retorno de Nadal en Australia, el serbio Novak Djokovic se refirió a las declaraciones que hizo el español el 18 de septiembre, cuando concedió una entrevista a Movistar+. En dicha intervención, el mallorquín afirmó que para Nole sería “una frustración más grande” no lograr el récord de los Grand Slams que ahora posee, dado que, en su opinión, Djokovic “ha tenido la capacidad de llevar la ambición al máximo” y él, en cambio, tiene una «ambición sana» que le ha permitido “ver las cosas con perspectiva y sin estar frustrado”.

Preguntado sobre esto por el medio serbio Sportal, el de Belgrado dice que no quiere ahondar en el tema, pero responde. “Vi que se volvió bastante viral, que la gente hablaba de eso. Cada uno tiene derecho a tener su propia opinión y a interpretar a las personas en el contexto que sea. Rafa es un gran campeón, le aprecio y respeto mucho como campeón, como mi mayor rival, como hombre y tenista que ha participado en gran medida en la configuración de mi juego y los resultados que ha logrado”, introduce.

“Pero no tengo ninguna intención de hablar en un contexto negativo sobre él o Roger Federer, porque mi respeto supera quizás algunas opiniones negativas sobre ellos”, prosigue. “Él [Nadal] tiene su opinión, con la que yo, por supuesto, no estoy de acuerdo. Tengo mi opinión, pero no la compartiré porque no quiero profundizar más en el tema. No es necesario en absoluto”, completa Nole, que de aquí a final de año tiene un triple aliciente en París-Bercy, la Copa de Maestros de Turín y las Finales de la Copa Davis que se celebrarán en Málaga.

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