Las vacaciones son una época para descansar y desconectar. La Policía en sus redes sociales suele compartir consejos de seguridad para mantener las viviendas protegidas durante los periodos en los que no nos encontramos. Por ejemplo, no bajar completamente las persianas o evitar publicar nuestro viaje en las redes sociales ya que pueden dar pistas a los ladrones para entrar.

Los ladrones cada vez utilizan técnicas y códigos más sofisticados para saber si los propietarios del domicilio están en casa. Cuando detectan un posible objetivo lo indican mediante testigos o cintas de celofán transparente. A partir de ese momento, los ladrones sólo tienen que vigilar la entrada para asegurarse de que no hay nadie.

Del mismo modo, los habitantes de estas casas también pueden saber si han sido objeto de vigilancia por parte de los amantes de lo ajeno. Y es precisamente sobre esta cuestión por la que la Policía ha publicado un consejo en su cuenta de Twitter.

En lo que te debes fijar cuando vuelvas de vacaciones

Los agentes han publicado una imagen en la que se observa unos testigos de plástico utilizados por los ladrones. Suelen estar entre la puerta de la casa y el marco. «Los colocan los ladrones para comprobar si el domicilio está vacío y entrar a robar», advierte la Policía Nacional.

En caso de encontrarlos a la vuelta de vacaciones hay que sospechar. La Policía recomienda seguir tres sencillos pasos por seguridad: «No entres, no toques nada y llama al 091».

Tras el aviso, acudirá una patrulla a comprobar qué ha ocurrido y tomará las medidas necesarias. No es la primera vez que la Policía lanza este tipo de advertencias sobre puertas forzadas o testigos en los marcos.

Otros avisos de seguridad de la Policía

En los últimos meses desde el cuerpo han llamado la atención también sobre posibles hilos de pegamento entre la puerta de casa y el marco, otra técnica que los ladrones utilizan para estar atentos.

La Policía recomienda, además de cerrar con llave, estar en contacto con los vecinos para entablar una relación de confianza y que puedan detectar cualquier movimiento sospechoso en ausencia de los propietarios, no mostrar señales de ausencia en el hogar, por ejemplo, mediante sistemas de encendido automático de luces o pedir a alguien de confianza que recoja la correspondencia.