Euroliga jornada 4

Barça

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B. Munich

B. Munich

No quiso procrastinar Roger Grimau, dejarlo todo para última hora, así que, ante la sorpresa de su colega Pablo Laso, desembarcó con toda la acorazada desde el inicio del partido en el Palau Blaugrana. Por eso el Bayern, que llegaba a la cancha barcelonesa como un equipo sólido, dominador en el rebote, se quedó en nada enseguida. El 13-2 de inicio lo decía todo, así que el técnico vitoriano enseguida tuvo que tomar medidas radicales con un cuádruple cambio a los tres minutos.

Sin embargo, la decisión fue más cosmética que eficaz, porque el Barcelona siguió a lo suyo. Otra vez en un partido coral, sin individualidades que destacaran sobre los demás, fue ampliando la diferencia hasta el 27-11 con el que terminó el primer cuarto. Es decir, razonablemente bien en ataque y excepcional en defensa, dejando seco al equipo bávaro, tan pálido como el verde de su camiseta.

La defensa del Barcelona fue feroz, porque en el segundo cuarto, en el que los de casa se tomaron un respiro a la hora de anotar, también frenaron las tentaciones alemanas. El marcador acabó parejo (16-16), pero sin que el Bayern tuviera nada de fluidez en ataque.

Se fueron los equipos al vestuario, unos para reforzar sus convicciones, los del Barça, otros a lamerse las heridas, los muniqueses, y regresaron, pero ni los de casa bajaron el pistón ni los de fuera remendaron los descosidos, así que el tercer cuarto fue un paseo militar del Barcelona. Con Pablo Laso sentado en el banquillo, sin apenas mover un músculo ante la impotencia de sus hombres, los azulgrana fueron machacando a su rival en cada acción de ataque o defensa. La ventaja superó los 30 puntos y llegó a 37 (77-40) y la oportunidad, en un triple que no entró, de doblar los guarismos en el marcador. Cada uno de los jugadores barcelonistas destacó en alguna especialidad. Satoransky (3 de 5) y Parker (3 de 4), fueron los mejores en el triple; Hernangómez y Parra se afanaron en el rebote. Brizuela y Laprovittola fueron los mejores en las asistencias. “Hemos hecho un gran trabajo defensivo y además hemos tenido ritmo en ataque”, apuntaba Grimau. “Todo el equipo ha funcionado”.

Con Ibaka neutralizado por Hernangómez en un duelo que sacó chispas, como último aliciente de la recta final del partido, el Barcelona se divirtió como se está divirtiendo el equipo de Grimau la temporada en curso. Los 39 puntos de diferencia reflejan lo que ocurrió en la cancha

Por su parte, el Valencia cayó por primera vez en la Euroliga después de poner en aprietos al Efes en el Sinan Erdem de Estambul. En un partido irregular, los hombres de Mumbrú perdieron 77-73 aunque tuvieron opciones de igualar en los últimos segundos. El Valencia dilapidó una buena renta y se vio con mucha dificultad para anotar perdiendo también el rebote. Puerto, Inglis y Davies pusieron en jaque al equipo turco, pero un dos más uno de Beaubois y otra canasta de Clyburn hicieron imposible el pleno de los valencianos.

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