(CNN Español) — Más de 80 oficiales de la Fuerza Pública, del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y miembros de la Cruz Roja, rastrean fincas y cafetales en varios puntos de la provincia de Cartago, al este de San José, la capital de Costa Rica, para ubicar a Keibril García Amador, una bebé de 9 meses que, de acuerdo con familiares, el domingo le fue arrebatada a su madre, de 13 años.

El caso mantiene consternado al país, que sigue atento los reportes de las autoridades, que intensificaron la búsqueda desde este miércoles con un grupo de la Brigada Operacional de Apoyo (BOA) del OIJ y otro de buceo en ríos de la zona, según informó el director interino del OIJ, Randall Zúñiga, quien se trasladó a la zona de búsqueda.

Zuñiga aseguró que el principal sospechoso del rapto es un hombre de 34 años, padrastro de la madre de la niña. Fue detenido este lunes por el OIJ y un juzgado le impuso seis meses de prisión preventiva. CNN intenta averiguar si el hombre tiene representación legal y cómo se declara ante las acusaciones. Ante una consulta de CNN sobre la evidencia que lleva a las autoridades a sospechar de él, la oficina de prensa del OIJ dijo que indicios en la investigación, que no se pueden revelar, los llevan a esa conclusión.

El funcionario judicial agregó que el hombre también es investigado por la violación de la adolescente y que este miércoles estaba prevista una prueba de paternidad. Explicó que una de las hipótesis que se maneja, es que el hombre raptó a la menor para evitar la prueba que confirmaría su parentesco, pero que igual se le va a hacer. “La prueba siempre se va a realizar, independientemente tengamos a la bebé o no, ya que tenemos otros elementos de ADN”. Al responder preguntas de la prensa sobre las posibilidades de encontrar a la bebé con vida, Zúñiga dijo que “esa es la esperanza que tienen las autoridades”.

Familiares de la menor dijeron a medios locales que el rapto se dio mientras la madre vendía números de una rifa en un lugar rodeado de plantaciones agrícolas, a un kilómetro de su casa en Mata de Guineo, una pequeña comunidad rural en Cervantes de Cartago. El hombre habría salido de un cafetal con capucha verde y una mascarilla, para arrebatarle a la bebé y salir corriendo por los mismos sembradíos, según la versión de los allegados.

En un mensaje enviado este martes a los medios de comunicación, la presidenta del Patronato Nacional de la Infancia y ministra de la Niñez y la Adolescencia, Gloriana López, dijo que están revisando si las instituciones públicas y el Estado siguieron todas las medidas para la protección de madre e hija, y que “las instituciones de forma inmediata y articulada estamos tomando las medidas administrativas y judiciales para localizar a la bebé de nueve meses”.

López hizo un llamado a rechazar “la normalización de la violación, de las relaciones impropias, del embarazo en adolescentes y otras formas de abuso, porque “la violencia sexual no es normal, hay que denunciarla”, agregó López.

La funcionaria informó que la adolescente está bajo protección del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) desde el domingo.