Llull conduce el Madrid a la victoria en el Wizink contra el Olimpia Milán | Baloncesto | Deportes
A Sergio Llull le encanta apagar fuegos, aunque parezca que en el Wizink enter no se pueden producir porque fuera jarrea. Pero sí se encienden, alimentados por el ardor guerrero del Milán de Ettore Messina, especialista en prender chispas con su defensa intensa, que llevan al Real Madrid a cometer errores y a perder balones como si no hubiera un mañana, incluso a desesperarse haciendo faltas en ataque que noquean a Tavares, cargado enseguida de personales, o a protestar y comerse una técnica, como le pasa a Poirier. Los brazos de Mirotic son inabarcables, y con esa envergadura y el…