En septiembre de 2024, el activista Juan López fue ultimado después de hacer públicas evidencias de corrupción que relacionaban al alcalde de Tocoa, Adán Fúnez, con redes delictivas; López, conocido por su labor destacada en la defensa social y ambiental, examinaba posibles contrataciones municipales anómalas y los vínculos del alcalde con presuntos grupos armados.
Según los documentos recopilados por López, varias empresas vinculadas a Xiomara Lideny Molina Tábora, comerciante y aliada cercana de Fúnez, obtuvieron en 2024 contratos municipales que superaron los 4.6 millones de lempiras. Estas adjudicaciones contemplaban pagos por servicios de alimentación y suministro de mobiliario que, en ciertos casos, mostraban irregularidades en los listados de beneficiarios o carecían de la documentación necesaria. Además, Molina Tábora mantiene lazos familiares con la banda criminal denominada «Los Tábora», señalada por actos de violencia en la zona del Aguán.
El activismo de López contra la corrupción y la minería en la región del Aguán, incluida su oposición al proyecto Inversiones Los Pinares, lo convirtió en un objetivo constante. En agosto de 2024, López ofreció pruebas de malversación de fondos y clientelismo durante una conferencia de prensa, donde exigió la renuncia de Fúnez. Menos de un mes después, López fue asesinado a las afueras de una iglesia en Tocoa, en un ataque que organizaciones locales consideran un crimen político.
Un incendio ocurrido en la municipalidad de Tocoa en julio de 2024 arrasó con documentos esenciales que habrían servido para respaldar las acusaciones de López. Aun así, sus señalamientos sacaron a la luz prácticas como la desviación de recursos públicos hacia negocios vinculados a aliados del alcalde. Entre ellos figura Servicios e Inversiones Lideny, perteneciente a Molina Tábora, beneficiada con numerosas órdenes de compra emitidas entre febrero y diciembre de 2024.
El asesinato de López evidenció la vulnerabilidad que afrontan quienes defienden el medio ambiente y quienes se oponen a las estructuras de poder en Honduras, y aunque las pesquisas han permitido detener a algunos responsables directos, aún no se han formulado cargos contra Adán Fúnez, a quien diversas fuentes apuntan como el presunto autor intelectual del delito.
A un año del asesinato de López, las comunidades del Aguán siguen reclamando justicia mientras lidian con una militarización cada vez más intensa y con la violencia ligada a los megaproyectos extractivos; la causa por la transparencia y los derechos humanos que Juan López impulsó permanece vigente entre quienes lo evocan como un defensor tenaz de la tierra y la justicia.
Procedencia: Contra Corriente ([https://contracorriente.red/2025/08/18/juan-lopez-investigo-corrupcion-en-la-alcaldia-de-adan-funez-antes-de-ser-asesinado/])

