Migrantes detenidos por la Policía alemana durante una operación contra la migración irregular cerca de Frost, en la frontera con Polonia, el 12 de octubre.
Migrantes detenidos por la Policía alemana durante una operación contra la migración irregular cerca de Frost, en la frontera con Polonia, el 12 de octubre.Filip Singer (EFE)

Después de muchas dudas, el Gobierno alemán se ha decidido a establecer controles fronterizos fijos en los pasos con Polonia, República Checa y Suiza, algo que, hasta ahora, se resistía a hacer por miedo a entorpecer los flujos de mercancías y de trabajadores que se mueven con total libertad entre países Schengen. La ministra del Interior, Nancy Faeser, ha confirmado este lunes que ya ha notificado a la Comisión Europea la realización de los controles en las fronteras terrestres con estos tres países, que serán “temporales”, y la prolongación la misma medida que se viene aplicando desde 2015 con Austria. El objetivo es reforzar la lucha contra el tráfico de migrantes y limitar la migración irregular, que no ha dejado de aumentar en lo que va de año.

“El negocio de los traficantes es cada vez más brutal y carente de escrúpulos”, ha asegurado Faeser, que ha añadido: “Ahora es necesario tomar todas las medidas posibles para poner fin a este negocio cruel con la vida de las personas”. La decisión del Ejecutivo de Olaf Scholz llega después de varios meses de constante presión por parte de los Estados federados limítrofes con Polonia y la República Checa y de las asociaciones de municipios, que aseguran estar al límite de sus capacidades para acoger a los solicitantes de asilo que no dejan de llegar a Alemania. La propia Faeser ha reconocido que esas quejas están detrás de su cambio de opinión. Hasta hace escasas semanas la ministra aseguraba que los controles fijos no eran necesarios. “Necesitamos una limitación efectiva de la inmigración irregular para aliviar la carga de nuestros municipios”, ha declarado este lunes.

La comunicación oficial a Bruselas permite que a partir de ahora la Policía Federal pueda usar con la “base jurídica” adecuada los mismos medios en las fronteras del este que ya venía utilizando desde 2015 en el límite con Austria. La medida se coordinará “estrechamente” con los países vecinos, ha asegurado el Ministerio del Interior. Los agentes llevan varias semanas haciendo controles más intensos y flexibles en toda la zona fronteriza, que incluyen también las patrullas conjuntas con las policías fronterizas de Polonia y la República Checa dentro de sus territorios nacionales.

Faeser ha recordado este lunes el accidente que se produjo el pasado viernes por la noche en la frontera germano-austríaca, cuando una furgoneta que transportaba a 23 migrantes irregulares huyó de una patrulla de policía, se salió de la vía y murieron siete personas. “Nos ha conmocionado profundamente”, ha asegurado. En lo que va de año, la Policía Federal ha registrado más de 1.550 operaciones de contrabando y ha detectado a alrededor de 1.700 contrabandistas en todo el país. Las autoridades explican que los traficantes actúan cada vez de forma más brutal, transportando a las personas sin ninguna seguridad en la parte trasera de furgonetas antiguas y saltándose las barreras de control policial. En lo que va de año Interior ha reforzado la plantilla de fronteras con 1.000 puestos adicionales, según el ministerio.

Para la ministra es “especialmente importante” que los controles “afecten lo menos posible a la vida cotidiana de los viajeros, al comercio y a los desplazamientos”, ha subrayado Faeser, que ha insistido en que su departamento pretende volver lo antes posible a unas fronteras interiores sin controles. Para lograrlo, asegura, el paso decisivo es el sistema europeo común de asilo. “Tenemos que ultimar ya la legislación de la Unión Europea al respecto”, ha insistido.

98.000 entradas no autorizadas

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El tráfico ilícito de migrantes en las fronteras alemanas con Polonia, República Checa, Austria y Suiza se ha intensificado en los últimos meses. A principios de octubre, la Policía Federal ya había registrado unas 98.000 entradas no autorizadas en Alemania, frente a un total de unas 92.000 en todo el año pasado. Las autoridades calculan que aproximadamente uno de cada cuatro nacionales de terceros países que entran en Alemania sin autorización lo hace recurriendo a los servicios de traficantes que les ayudan a cruzar las fronteras. Los migrantes que solicitan protección son remitidos a centros de acogida inicial donde se examina las cuestiones relacionadas con el asilo, incluidos los posibles traslados a otros Estados miembros de la UE de conformidad con el Reglamento de Dublín.

El temor a la inmigración y al auge de la extrema derecha van de la mano últimamente en Alemania, donde las encuestas muestran que la formación ultra Alternativa para Alemania (AfD) sería la más votada en cuatro Estados federados del Este —en tres de ellos, Brandeburgo, Turingia y Sajonia, se celebran elecciones dentro de un año— . Este partido ha agitado la cuestión migratoria y ha conseguido que sea el tema central en la reciente campaña electoral en Baviera y Hesse. En ambos länder AfD ha conseguido mejorar su cuota, hasta convertirse en segunda y tercera fuerza.

La notificación de controles fronterizos interiores en las fronteras polaca, checa y suiza tendrá una duración inicial de diez días a partir de este lunes y podrá prorrogarse hasta un total de dos meses, según Interior. En el caso de Austria la notificación significa que se renueva por otros seis meses el control fronterizo interior, a partir del 12 de noviembre.

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