Un asesino en serie. En solo 11 días mató a tres personas que dormían al raso en Barcelona. Los Mossos d’Esquadra lo detuvieron poco después de matar en la calle Rosselló a la última víctima. Thiago F. G., de 35 años entonces, «empleó una violencia desmedida y gratuita» contra los indigentes, señaló la Policía tras detenerlo. A todas los mató golpeándolos con una barra de hierro en la cabeza. Ocurrió en pleno confinamiento por la pandemia.

El primer ataque se produjo el 16 de abril de 2020, junto al Auditorio Nacional de Cataluña. Eran las dos de la tarde, pero por las restricciones por el Covid, las calles estaban desiertas, excepto de aquellos que, como las víctimas, no tenían dónde refugiarse. Fue en esa zona donde el acusado habría atacado con la palanca de encofrador -como una pata de cabra, con un extremo curvo- a un indigente, de origen magrebí y 27 años, que estaba durmiendo. Murió por un politraumatismo en el cráneo.

Dos días después, pasada la medianoche, agredió a otro hombre, de 60 años, en situación de sinhogarismo, mientras dormía en la calle Casp. Hasta seis golpes le propinó con similar objeto contundente, también en la cabeza. En menos de 36 horas, dos muertes violentas de personas sin hogar, en la capital catalana. Los Mossos trataban de localizar, contrarreloj, a su autor. El ‘modus operandi’ era el mismo, por lo que encendió las alarmas de los investigadores.

Con las imágenes de las cámaras de seguridad, y la colaboración de la Fundación Arrels, que ayuda a personas en situación de sinhogarismo, comenzaron a mostrar a imágenes del posible sospechoso a quienes dormían al raso. Les recomendaron no hacerlo en soledad, por precaución. La búsqueda no consiguió evitar un tercer crimen, nueve días después del anterior, el 27 de abril. A las once de la noche, un tercer ataque con una barra de hierro acabó con la vida de un hombre francés, de 37 años. Murió tras recibir repetidos golpes en la cabeza.

Este tercer asesinato contó con testigos. Ocurrió en la calle Rosselló, cerca de la Sagrada Familia. Dos personas que entraban en un portal cercano presenciaron el ataque y alertaron a la Policía. Los agentes detuvieron al sospechoso unas horas después. Tras perpetrar el crimen, cogió los ferrocarriles hasta su caravana, que estaba estacionada en Las Planas, en Sant Cugat. Fue allí donde lo localizaron los agentes. En el interior del vehículo, también encontraron parte de la indumentaria con la que las cámaras de seguridad lo habían captado al consumar los ataques.

La Fiscalía pide para Thiago F. G. prisión permanente revisable por tres asesinatos con alevosía. Atacó a las víctimas, indigentes, mientras dormían. Por tanto, señala el escrito de acusación, «vulnerables y desprotegidos». Cuando los atacó, estaban solos. Será esta lunes cuando comenzará el juicio en la Audiencia de Barcelona, con la constitución del jurado y las alegaciones previas de las partes.